Vello, cirugía y cicatrización: cuándo depilarse con láser antes de una intervención

Es una consulta más frecuente de lo que parece en cirugía plástica: pacientes que quieren depilarse la zona antes de una intervención, o que preguntan si pueden empezar el láser después. La respuesta depende del calendario y de la zona, y merece la pena explicarla.

Antes de una cirugía, el láser depilatorio no está contraindicado, pero conviene que la última sesión sea al menos dos semanas antes. La piel debe llegar al quirófano sin rojeces ni sensibilidad, y el rasurado previo lo hace el propio equipo quirúrgico el mismo día, nunca el paciente con cuchilla en casa, por el riesgo de microheridas e infección.

Después de la cirugía, la norma es esperar a que la cicatriz esté madura, es decir, plana, clara y sin dolor, lo que suele ocurrir entre seis meses y un año. El láser no se aplica sobre la cicatriz reciente, pero sí puede tratarse la zona alrededor, y de hecho en abdominoplastias, reducciones de mama o lifting de brazos muchos pacientes aprovechan para depilar la región una vez recuperada.

Un caso particular son las zonas de injerto de piel o con pigmentación alterada tras la cirugía, donde la energía del láser puede comportarse de forma imprevisible. Ahí la valoración es obligatoria. Para el resto de situaciones, eliminar el vello con láser es compatible con casi cualquier procedimiento estético, siempre con la coordinación entre el cirujano y el centro que aplica el láser.

Como regla general: cirugía primero, láser después, y siempre con la piel completamente recuperada. Las prisas en este orden solo traen manchas y cicatrices peores.